Creo que a la gente que hace cosas buenas le acaban pasando cosas buenas y al contrario. Yo intento ser de las primeras, intento ser buena persona, confío en la gente, no miento para hacer daño… No sé, trato a los demás como me gustaría que me trataran a mí. Rara vez me veréis bajo de ánimos porque prefiero sonreír y tirar para adelante.
Pero hay momentos en que te lo cuestionas todo, en que parece que todo lo que haces no vale para nada y que siempre hay algún listo que tiene que fastidiarlo todo.
Hoy me han entrado a robar al piso.
Han reventado la puerta y se han llevado la PS3 con 2 mandos y unos 30 juegos, un MacBook de 13″ (de los primeros de aluminio), una BlackBerry Storm, un iPhone 3GS 32GB Blanco y una cámara Casio Exilim EX-Z90; unos 5.000€ todo.
Todo es muy desmoralizante. En el portátil tenía muchísimas cosas personales (fotos, trabajos, diseños, facturas…), los juegos de PS3 cuestan mucho y fui haciéndome una buena colección poco a poco. Y el iPhone, que lo tenía como oro en paño.
Todo ha pasado a las 11 de la mañana más o menos. Me ha avisado el propietario comentándme que los Mossos d’Esquadra estaban en mi piso y que les había avisado un vecino de que me estaban robando. Un tipo alto, robusto y con acento cubano ha ido picando por todas las puertas del bloque mirando si había alguien. El vecino de arriba le ha abierto y al preguntarle qué quería se ha puesto agresivo, con lo que ha avisado a los Mossos por primera vez. 3 minutos después les ha llamado de nuevo avisándoles que acababa de destrozar la puerta de mi piso y estaba trabajándose mis cosas.
Han llegado rápido puesto que estaban cerca, pero el daño ya estaba hecho.
El que ha entrado ha revuelto todas mis cosas, la ropa estaba por la cama, todos los enchufes de debajo del escritorio quitados para llevarse lo que pudiera (como en las películas, tal cual)… Ni siquiera ha entrado al comedor, ha ido por faena, lo que más a mano estaba y ale, botín y para casa. Y debía estar bien fuerte porque yo siempre cierro con doble llave, incluso estando dentro. La puerta no era blindada, pero tampoco una hoja de papel, así que imaginad la bestialidad.
Habiendo expuesto esto, no me queda más que dar las gracias a todos aquellos que me habéis mandado mensajes al móvil (por suerte llevaba el que uso habitualmente encima), por Twitter, en Facebook, al mail, a los que me habéis llamado, a todos y cada uno de mis compañeros de trabajo… De verdad, se agredece mucho que en momentos así la gente te muestre cariño y apoyo.
Ahora sólo me queda ponerme a ahorrar e intentar volver a tener lo que tenía, lo cual implica apretarse el cinturón mes a mes, mentalizarme para saber que al llegar a casa no podré echar unas partidas, de que tampoco podré llevarme el ordenador al comedor o trabajar en cualquier parte, olvidarme de internet cuando salga de casa o del trabajo y de salir una tarde cualquiera a hacer fotos. Comentado así puede parecer una pollez, pero son cosas que tienes/haces porque te gustan y que de golpe te quedes sin poder usarlas/hacerlas, te destroza.
A raíz de esto muchas cosas van a cambiar en mi vida. Por lo pronto, ya estoy buscando piso nuevo ya que aquí no me quiero quedar más de lo necesario. Va a ser otro esfuerzo a realizar, pero es algo que mi cabeza necesita.
Por cierto, algunos me habéis comentado que abra un PayPal para donaciones.
Simplemente dejo el mail de mi cuenta: hola [arroba] angelcustodio [punto] net
Espero que nunca os pase nada así.
Pepsi, pese a no estar ni en lo comercial ni en la notoriedad a la altura de Coca-Cola, hace normalmente muy buena publicidad, contanto en la mayoría de ellas con deportistas y/o cantantes conocidos en todo el mundo.
El último de ellos cuenta con Messi, Henry, Kaká, Lampard, Drogba y Arshavin, que juegan un divertido partido de fútbol en algún lugar de África y que me ha gustado por eso mismo, por ser simpático, sin buscar nada más allá que hacernos esbozar una sonrisa.
Por cierto, atentos al final…
¿Qué os ha parecido?
Que las redes sociales son ya algo cotidiano nadie lo pone en duda, pero hay casos de éxitos y fracasos tanto en concepciones, como en su uso o su intento de tener beneficios.
Para hablar de todo esto, he sido invitado a una mesa redonda moderada por Esther Celma con David Soler y Txaber Allué dentro del próximo evento MacWeekend, que se celebrará en Barcelona del 19 al 21 de Marzo en el Centre Internacional de Negocis de Catalunya.
Si queréis más información del evento y apuntaros, aquí tenéis más información.
Mucho se ha hablado de la publicidad en Twitter, de su modelo de monetización y mucho se ha debatido también de cómo debería ser o de cómo podría interferir en su uso habitual.
Pero como también se había dicho, la división japonesa de Twitter ya era rentable gracias a la publicidad tradicional online (lo que vienen siendo banners). Personalmente, creo que esto ha pasado bastante desaparecibido ya que he leído más bien poco o nada sobre ello de personas relevantes en la red.
No voy a andarme con rodeos; así es como Twitter Japan gana dinero:
No me extenderé mucho explicando el por qué de la afirmación tan clara que hago en el titular de este posts. Lo ilustraré y estoy seguro que os daréis cuenta del poco acierto que han tenido en Facebook al hacer su rediseño de tal manera, que parece sacado a marchas forzadas y sin esperar a tenerlo totalmente terminado.
Aquí van 3 capturas:
Página principal con el nuevo diseño y un perfil, con el nuevo diseño y con el antiguo.
Juzguen ustedes mismos:
Como decía al principio, da la sensación de no estar terminado.
Los espacios delimitados por colores/líneas no concuerdan al pasar de la página principal a perfiles, grupos o páginas. Debería haberse pensado en seguir la línea de separación que marca la nueva posición del buscador, dejando el sidebar izquierdo como elemento principal y del que a partir de él se desarrolle el resto, quedando todo el contenido encajado en la parte restante de la página.
Pese a esto, considero que el nuevo diseño de Facebook es bueno. Si toda la red lo adoptara (repito, toda) ayudaría muchísimo a la navegación, sobretodo por el uso de la iconografía que alivia la carga visual de la página y la importancia del nuevo sidebar a la izquierda, que sustituye a la tan molesta barra inferior de la que únicamente sobrevive el chat.
¿Vosotros qué pensáis?
Cada vez que dices algo en Buzz o te contestan, recibes un “e-mail”. Aunque esto habría que matizarlo, ya que realmente no es un e-mail si no un elemento de Buzz, desde el cual podemos ver todo lo que se está diciendo a raíz del primer mensaje y contestarlo desde el mismo elemento. Podemos seguir la conversación y participar en ella, de manera aislada. A mí me parece genial.
El problema está en que, por defecto, GMail avisa de nuevos buzzeos como si fueran e-mails de toda la vida y claro, llega a saturar y molestar mucho si la actividad es incesante, lo cual puede desmadrarse si el servicio funciona. Veamos pues como controlar esto.

Primero de todo, consideraré que queréis seguir utilizando Buzz y seguir las conversaciones.
Para ello, lo primero que tendremos que hacer es crear una etiqueta para los mensajes que nos lleguen. No intentéis abrir una que se llame Buzz ya que está reservada por el sistema (además, la utilizaremos más adelante).
Tras esto, tenemos que ir a crear un filtro de correo.
Rellenamos únicamente el apartado Contiene las palabras / Has the words con lo siguiente:
label:buzz

En el paso siguiente, marcamos la opción Omitir recibidos (Archivar) / Skip de inbox (Archive it).
Además, marcamos Aplicar la etiqueta / Apply the label y seleccionamos del desplegable la etiqueta que hayamos creado anteriormente.
Con esto hacemos que los mensajes de Buzz no lleguen nunca a la bandeja de entrada y se nos marquen, de tal manera que podremos estar al tanto de cuantos mensajes pendientes tenemos en nuestras conversaciones abiertas y poder mantenerlas.

Antes de terminar, si ya teníamos mensajes de Buzz, podemos hacer que este filtro se ejecute en lo que ya teníamos almacenado marcando la casilla Aplicar también el filtro… / Also apply filter to… y así tenerlo ya todo organizado.
Con todo esto, conseguiremos no saturarnos de e-mails en nuestros dispositivos siempre y cuando usemos IMAP, para POP hay que utilizar filtrado desde el propio programa que usemos, no tener la bandeja de entrada llena de avisos de Buzz, pero mantendremos un acceso a Buzz que además nos marcará cuantos mensajes nuevos hay en las conversaciones que hemos participado.
A mí esta manera de gestionar Buzz me funciona realmente bien.
Únicamente comparto cosas desde el sistema para así no caer en la duplicidad automática de contenido y gestiono los avisos de manera eficiente para seguir las conversaciones únicamente cuando quiero y no cuando a GMail le da por la hiperactividad a base de e-mails.
Espero que sirva y en serio, dadle una oportunidad.
Buzz está realmente bien, necesita un tiempo de aprendizaje y no estamos acostumbrados a ello gracias a la inmediatez que representa Twitter y al aprendizaje gradual que tiene Facebook. En Buzz todo empieza siendo caótico y tenemos que buscar nosotros ese equilibrio, pero sobretodo, no penséis que es excluyente, es un complemento para nuestra actividad online.